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Pero, ¿los paisajes venden?

Pero, ¿los paisajes venden?

Los paisajes son el tipo de fotografía más socorrida y común cuando empezamos a hacer nuestros pinitos con la cámara: recuerdos de viajes, de ciudades y sitios que hemos conocido y que indudablemente incluyen una puesta de sol que algún colega clasifica de “fotón”. ¿Pero tienen cabida en el mundo del stock?

Seamos serios, si hablamos de fotos como las que he descrito antes, la respuesta más rápida y sincera es NO. ¿Significa eso que la fotografía de paisajes no merece la pena? Pues no (también).

La fotografía de paisajes (como cualquier tipo de fotografía, qué diablos) puede ser terriblemente cutre y de fotógrafo dominguero, o puede mostrarte sitios que desconoces y a los que vas a querer ir y conocer.

¿Y cómo empezamos a hacer fotos de paisajes? Pues te va a hacer falta una cámara, un trípode y una libreta. ¡Y no necesariamente en ese orden de importancia! Vamos a pasar de la cámara y del trípode, por ahora, y vamos a centrarnos en la libreta:

Como en cualquier sesión de stock que vayas a hacer, es muy recomendable tener claro unos objetivos antes de lanzarte a la aventura. Y en el caso de la fotografía de paisaje es la historia que queremos contar.

La historia

El concepto

Vamos a ponernos las gafas de clichés por un momento. Imaginemos una foto de una puesta de sol en la playa. ¿Qué nos cuenta esa imagen? Ahora, añadimos dos personas andando de la mano por la arena. ¿Es la misma historia? ¿Son pareja? ¿Son del mismo sexo? ¿Son de diferentes edades -padre/madre e hijo-? Como vemos, dependiendo de la historia que quiera contar el cliente, se decantará por una imagen u otra.

Por eso lo primero que tenemos que tener en cuenta es la historia que queremos contar. Y ahí entra la libreta (o el móvil o lo que sea que uses para aclararte y ordenar tus ideas). Ten presente lo que vas a transmitir antes de empezar.

El lugar

Encontrar un sitio que funcione para fotografía no es tan sencillo como puede parecer. En primer lugar, porque algo que puede resultar impresionante a la vista no tiene por qué trasladarse a lo mismo en fotografía. Puede que las vistas que descubriste en una sesión de trekking por la montaña te dejaran sin aliento (y no solo por la caminata de quince kilómetros) no resulten tan dramáticas en foto, ya que sin tener ningún tipo de punto de referencia no se pueda captar la magnificencia del lugar.

Otra cosa fundamental es, si se puede, visitar el sitio a diferentes horas del día, para ver cómo afecta la luz al paisaje. Puede que los atardeceres sean increíbles en el valle, pero los amaneceres queden demasiado oscuros y fríos.

Intenta fotografíar sacando todo el partido a la luz. Esto se traduce, generalmente, a evitar del mediodía a media tarde, ya que la luz suele ser muy dura y poco expresiva, y aprovechar amaneceres y atardeceres. Las horas azules y doradas (que en verdad de horas nada, que duran un par de minutos y hay que estar muy espabilao) son las mejores para fotografiar en paisaje. Las horas doradas (al amanecer, justo cuando cuando el sol cruza el horizonte y al atardecer, justo cuando el sol se está poniendo) producen imágenes cálidas y tremendamente agradables y confortables. Las horas azules, que son los minutos previos a las doradas (al amanecer) o posteriores (al atardecer), tienen también una cualidad especial, que hace que el azul del cielo sea especialmente intenso.

Por último, muévete todo lo que puedas en la propia localización. Puede que haya un elemento que no te guste, como una señal de tráfico, una carretera con coches o un edificio que podrías ocultar del encuadre al desplazarte un par de pasos para un lado, o subiendo o bajando el tiro de cámara.

 

La técnica

Lentes y óptica

Dependiendo lo que necesitemos deberemos elegir un tipo de lente u otra. Lo normal cuando pensamos en fotografía de paisajes es tirar de angular (o incluso de gran angular) para que quepa cuanto más, mejor. Sin duda, es la opción más adecuada para mostrar una vista panorámica del sitio en que nos encontramos.

Sin embargo, usando un teleobjetivo también podemos conseguir efectos muy interesantes, jugando con capas de profundidad y un fondo artificialmente “aplastado”, además de poder quedarnos con una sección o detalle más relevante de la imagen.

Respecto a la profundidad de campo, una imagen estándar va a requerir una profundidad muy amplia, para que todo esté a foco. Lo ideal es conocer cuál es el punto dulce de nuestro objetivo y ceñirnos a él, sobre todo para evitar aberraciones cromáticas en puntos de contrastes altos, y para que la imagen salga lo más clara y definida posible.

Pero si no queremos una imagen estándar, jugar con la profundidad de campo nos va a permitir centrarnos mejor en algunos aspectos de la imagen y hacer que destaquen sobre lo demás. 

Es recomendable contar con filtros para paisaje: desde polarizadores para sacar cielos más interesantes o poder apreciar correctamente el oleaje en el mar, a filtros de densidad neutra o incluso degradados para poder jugar con exposiciones más largas.

 

Composición

Aunque a veces pueden producir imágenes interesantes, vamos a intentar no colocar al sujeto principal de la fotografía en el centro de la imagen, ya que el resultado suele ser mucho más amateur de lo que querríamos. 

Lo normal sería fijarnos en la regla de los tercios (que supongo que ya conoces, pero consiste en dividir verticalmente y horizontalmente la imagen en tres y centrar los puntos de interés en las intersecciones de las líneas). Sin embargo, debemos estar atentos, ya que el propio paisaje puede mostrarse adecuado a otras técnicas compositivas (como encontrar un punto de fuga con líneas convergentes que desplacen el interés del ojo hacia un punto), o un contraste de líneas horizontales y verticales.

Pero algo que, sin duda, va a ayudar a mejorar tus imágenes de paisajes es introducir en tu composición un punto adicional de interés, como una persona. Contar con una persona va a dotar de un sentido de escala a la imagen y, además, va a ayudarte a poder contar una historia.

 

Efectos

En fotografía de paisajes ha habido ciertas modas que han ido cayendo en desuso, sobre todo porque dan algo de pinta de caducas. ¿Puedes adivinar cuales? Minipunto para todos los que hayan dicho HDR y efecto seda o larga exposición. ¿Significa eso que no hay que usarlas? No necesariamente; son efectos que tu colega que dice que haces “fotones” no sabe hacer y por eso le impactan un montón. Pero es verdad que se han usado tantísimo que ya no aportan nada nuevo, por lo que tus imágenes no van a destacar.

 

Otros consejos

Uno que es principal es que no seas vago y te esfuerces. Para que tu foto destaque, tienes que mostrar un ángulo nunca visto sobre ese paisaje. Encuentra un punto de vista que no esté trillado y experimenta hasta conseguir la imagen que necesitas.

Trabaja en formato raw para poder aprovechar al máximo los recursos de tu cámara y el rango dinámico en posproducción.

Etiqueta correctamente. En paisajes es muy importante. Bueno, siempre es importante. Pero lo que quiero decir es que seas tan preciso como puedas en las palabras clave y en la descripción, para que tu imagen aparezca cuando alguien busque imágenes de un lugar concreto. Por ejemplo, no es lo mismo poner “atardecer en la  playa”, que “atardecer en la playa de La Lanzada en O Grove, Pontevedra, España”. Das una información que es muy útil al cliente, y le aseguras que la imagen que está usando es la que necesita (¡no mientas!).

 

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Comments

  • carlos
    REPLY

    Como siempre Kike/Santi, unos bárbaros! gracias por compartir su inmenso talento. Tomo nota de cada consejo para aplicarlo una vez inicie mis sesiones. Fuerte abrazo!

    noviembre 13, 2020

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